Como una forma de concebir la defensa del cáncer podemos considerar los mecanismos de defensa a partir de tres elementos básicos: el funcionamiento del sistema inmunológico del cuerpo humano (aún poco conocido), el descubrimiento de los mecanismos inflamatorios que explican la aparición de los tumores, y la posibilidad de detener la expansión de los tumores logrando que los vasos sanguíneos no los alimenten.
Considerando esta nueva forma de combatir la enfermedad se presentan cuatro métodos novedosos. Cualquiera de nosotros puede llevarlos a la práctica creando condiciones anti-cancerígenas a nuestra medida, en la que intervienen el cuerpo y la mente.
Estos métodos consisten en:
1) Aprender a protegernos de los desequilibrios medio ambientales que están en marcha y aumento desde 1940 y que promueven la actual epidemia de cáncer.
2) Ajustar nuestra alimentación para reducir el consumo de sustancias cancerígenas, e ingerir el mayor número posible de las sustancias bio-quimicas que combaten efectivamente el crecimiento de los tumores.
3) Comprender y sanar las heridas psicológicas que contribuyen a causar y reforzar los mecanismos biológicos del cáncer.
4) Crear una nueva relación con nuestro cuerpo que estimule el sistema inmunológico, reduzca la inflamación que causa los tumores e impida que los vasos sanguineos los alimenten y fortalezcan.
Sin embargo, aplicar estos métodos es algo muy personal que requiere investigación y aprendizaje para poder adaptarlos efectivamente a nuestras circunstancias personales.
(Resultado de investigación en el libro Anti-Cáncer)

