Como muchos de ustedes he estado pendiente de la crisis política en Egipto. No solamente por las implicaciones que pueda tener en ese país sino tambíen por las que puede tener en el resto del mundo.
Creo que esta crisis esencialmente se debe a que como todo gobierno totalitario la forma de gobernar del Sr. Mubarak ha sido demasiado centralizada. Lo cual ha impedido el desarrollo integral y equilibrado en todo el país y forzado a muchos a irse a las grandes ciudades en busca de una mejor vida que no han encontrado. Y como consecuencia han contribuido a aumentar la miseria que ya existe en ellas.
La descentralización política otorga suficientes poderes a los gobernadores y alcaldes lo cual crea una competencia entre ellos que promueve una mejor administración y un estímulo en las economías regionales. De modo que la mayoría de la población se queda en sus regiones generando bienestar y properidad. Aun mas, entre los gobernadores y alcaldes mas competentes surgen líderes que contribuyen al bienestar del país, presente y futuro.
Cuando la politica es centralizada y personalista el mandatario se mantiene con los mismos funcionarios, a quienes no les importa si lo hacen bien o mal. Además al mandatario le conviene que aprovechen para enriquecerse y abusar, para que continuen apoyándolo o para tener una forma de obligarlos a mantener su apoyo.
Dios quiera que los egipcios tengan la oportunidad y la sensatez para crear una verdadera democracia que, al igual que a otros países que la tienen, les permita lograr todo el bienestar que se merecen. Dios los libre de verse sometidos a un grupo de extremistas religiosos.
Creo que todos los individuos conscientes deseamos gobiernos democráticos para todos los pueblos. Estos gobiernos han demostrado que logran mas bienestar y prosperidad.

