Se habla mucho de educación pero no se menciona la educación básica que todos debemos aprender. La educación que nos enseña lo que somos, cual es el propósito de nuestra vida y cómo lograrlo. La educación que nos lleva a ser individuos productivos y satisfechos que beneficiamos nuestras comunidades y nuestro país. La que nos lleva a crear la forma de gobierno que favorece a todos.
Lo primero es saber que somos Espíritu, cuerpo y mente. Que el Espíritu es la Energía Divina que tenemos dentro guiándonos todo el tiempo y que forma parte de la Energía Creadora que está en todas partes. Que el cuerpo es el instrumento material que nos permite participar en todo lo que ofrece la vida. Que la mente es la información, positiva o negativa, registrada por las células del cerebro.
Luego, para saber lo que queremos y ser individuos productivos y satisfechos, debemos estar en contacto con nuestro Espíritu. El es la fuente de información esencial que nos mantiene en la actitud abierta y sin prejuicios que debemos asumir, nos señala lo que debemos aprender y las decisiones que debemos tomar. Para lograrlo debemos tener el cuerpo y la mente sanos practicando a diario las actividades apropiadas.
Para tener el cuerpo sano lo primero es aprender a respirar correctamente, estar consciente de la respiración, comer bien con moderación y hacer ejercicio. Para tener la mente sana debemos liberarla de los conceptos negativos y traumas que ha registrado desde la infancia. Conceptos y traumas que le impiden estar abierta y clara, limitando nuestro bienestar y creatividad. A medida que vamos sanando el cuerpo y la mente nos vamos acercando al estado ideal de armonía y bienestar que nos permite vivir bien.
Mientras mas de nosotros aclaremos confusiones, superemos resentimientos y seamos mas conscientes, mejor podremos establecer una verdadera democracia que nos permita crear bienestar social y prosperidad económica. De lo contrario seguiremos creando malestar y miseria.
La educación básica que todos debemos saber es que el propósito de la vida es lograr suficiente bienestar Espiritual y material para poder disfrutarla y contribuir a mejorar el mundo en que vivimos. Que para eso debemos llevar el cuerpo y la mente a un buen estado de salud. Esto debe enseñarse en todas las escuelas para que las nuevas generaciones se desarrollen sanas, libres y capaces de crear armonía en el mundo.

