En Venezuela estamos viviendo tiempos de angustia que a muchos afectan la salud física y mental. Primero por la inflación y la inseguridad. Luego porque la mayoría teme que el gobierno gane las elecciones y los demás que las pierda. Por eso muchos recurrimos a diversos métodos para aliviar toda esta negatividad. Sin embargo hay algo muy sencillo al alcance de todos que puede ser de gran ayuda: el insustituible apoyo de la respiración.
La respiración es la función principal de nuestro organismo, sin ella solo podemos vivir poco tiempo y de ella principalmente depende el buen funcionamiento de nuestras células: nuestra salud física y mental. Aunque la respiración es una función autónoma y constante podemos mejorar la integridad de nuestro organismo aprendiendo a respirar conscientemente y como debe ser. Pero también debemos practicar lo que contribuye a mejorar todas nuestras funciones: buena nutrición y ejercicio metódico.
Respirar bien significa efectuar todo el proceso respiratorio por la nariz con la boca cerrada, es decir, inhalar y exhalar por la nariz. Respirar bien es hacerlo profundamente y primero llegar al estómago, luego subir al resto de los pulmones y luego botar el aire usado, permitiendo que el proceso se realice al ritmo natural. Es un proceso rítmico que abarca la respiración abdominal, torácica y clavicular. Cuando respiramos plenamente llega suficiente oxígeno a las células, lo cual las armoniza y fortalece.
Cuando nos habituamos a respirar conscientemente recibimos todos los beneficios. Es decir, los efectos fisiológicos que depuran el organismo de desechos y tóxicos, mejoran la circulación sanguínea y todas las funciones, revitalizan el sistema nervioso y promueven relajación. Y los efectos mentales: cuando estamos conscientes del proceso respiratorio disminuye la angustia-estrés porque evitamos la información negativa que tenemos en la mente, nos integramos a la realidad energética natural y superamos procesos mentales intelectuales y confusos.
Cuando hacemos cualquier ejercicio concentrados en la respiración sentimos que aumentan la energía, la resistencia y el nivel de consciencia. Las prácticas de yoga y meditación favorecen mas aun todas las funciones orgánicas. Una práctica excelente y poco conocida es colocar la lengua hacia arriba y hacia atrás pegándola del paladar, y con la boca cerrada concentrarnos en la respiración. Enseguida se hace mas fuerte, efectiva y estimulante.
Cuanto mas conscientes estamos del proceso respiratorio mas entramos a una modalidad de armonía y equilibrio que promueve nuestras mejores cualidades: amor, eficacia, honestidad, respeto. Lo primero que deben enseñarnos es a respirar bien y disfrutar de la respiración; el mundo mejoraría. Los grandes maestros enseñan que la respiración es nuestra unión con Dios. Jesús habló de la santa respiración.

