El aceite de oliva es cada vez mas popular y se dice que beneficia la salud. De modo que decidí investigar y compartir con ustedes lo esencial.
Antigüamente en la región sirio-palestina crecían plantas silvestres de olivos y allí se procesó por primera vez. Luego en Egipto comenzó a sembrarse y a usarse en la fabricación de cosméticos y en masajes. Después llegó a Grecia, donde surgió la formula alimenticia de “vino, pan y aceite”. Luego se extendió por todo el imperio romano, hasta llegar a Hispania (España), donde mas se produce en la actualidad.
Se extrae de aceitunas maduras de entre seis y ocho meses en el momento que contienen su máxima cantidad de aceite a finales del otoño. Las aceitunas se someten a una primera presión con el objeto de extraer su jugo y luego se calientan para extraerles mas. La primera presión o prensado en frío es la mejor, ya que al calentarse sus propiedades nutritivas pierden valor. Durante el proceso se va clasificando como extra-virgen, virgen, etc., según el número de extracciones a que sea sometido, y según su color, sabor, olor, textura y contenido de ácidos grasos.
El aceite de oliva es de uso común el los países mediterráneos. Como ingrediente culinario se usa mas que todo en salsas para ensaladas, para comerlo con pan, como condimento y para conservar alimentos. Es habitual la mezcla del aceite de oliva con jugo de limón, una especie de vinagreta sencilla.
También se usa en productos cosméticos, nutrición de la piel y confección de jabones.
Propiedades esenciales:
Es rico en vitaminas A, D, E y K, y favorece la absorción de minerales como el calcio, el fósforo, el magnesio y el zinc;
Alto contenido en ácido oleico, un ácido graso monoinsaturado de la serie omega 9, típico de algunos aceites vegetales como el aceite de oliva, aguacate, etc. Este ácido ejerce una acción beneficiosa en los vasos sanguíneos reduciendo el riesgo de enfermedades cardiovasculares. También una acción antioxidante que previene el envejecimiento celular, la formación de sustancias cancerosas y ayudan a reducir los niveles de LDL o colesterol malo.
Contiene vitamina E que previene la oxidación del colesterol la cual genera placas que deterioran el flujo sanguíneo a través del sistema arterial. Por su contenido en vitamina E y su efecto antioxidante sobre la membrana celular, el aceite de oliva está especialmente recomendado para la infancia y la tercera edad.
Ayuda a rebajar los niveles de glucemia en las personas diabéticas.
Se infiltra poco en los alimentos que se cocinan y crea una costra en los vegetales que se sofríen que no permite que se escapen sus nutrientes. Es el mejor aceite para guisar o sofreír carnes o vegetales.
Ayuda al endurecimiento de los huesos y favorece el control de la presión arterial, lo cual beneficia a las personas adultas.
Es eficaz en el proceso digestivo, evitando la acidez gástrica y facilitando el tránsito intestinal.
Su elevada cantidad de polifenoles – un antioxidante natural – ayuda y previene enfermedades degenerativas como el Alhzeimer, y actúa contra el envejecimiento.
Tiene suficiente cantidad de ácidos grasos no saturados que satisfacen las exigencias nutricionales y que lo hacen el alimento más similar a la leche materna.
Conclusión: evidente que su uso nos beneficia y le da sabor a nuestra vida