Suscríbete y disfruta de contenidos exclusivos en tu correo 100% gratis.
Introduce tu mail:

Armonía…

La vida puede ser maravillosa cuando nos aproximamos cada vez mas a nuestro estado natural de armonía.  Algunos afortunados que no son dañados en su infancia por padres confundidos, ignorantes e infelices, crecen sanos y en armonía.  Pero la mayoría no somos tan afortunados y necesitamos despejar la mente de ideologías y traumas, especialmente con prácticas apropiadas, para gradualmente ir logrando ese maravilloso estado de armonía.

Seguidamente les ofrezco un poema de Walt Whitman relacionado con esto.

Canto a Mi Mismo.  Parte 5

Creo en ti alma mía,

Aun mas, mi otro yo debe someterse a ti,

Y tu no debes someterte a el.

Echate conmigo en la hierba,

Libera la presión de tu garganta;

No quiero palabras, ni música, ni rimas,

Ni tradiciones, ni consejos, ni aun lo mejor;

Solo  quiero la calma,

El suave murmullo de tu voz constante.

Recuerdo cómo descansábamos

Aquella transparente mañana de verano;

Como te centrastes entre mis caderas

Y vibrando  suavemente dentro de mi

Abristes la camisa que cubría mi pecho;

Y como con tu flujo colmastes mi corazón vacío y abierto,

Y alcanzástes hasta tocar mi barba,

Y alcanzástes hasta tomar mis pies.

Lentamente surgió, expandiéndose por todo mi ser

Esa paz, ese conocimiento y esa dicha

Que están por sobre todas las discusiones de la tierra;

Y supe que la mano de Dios es promesa de la mía,

Y supe que el Espíritu de Dios es hermano del mío;

Y que todos los hombres que han vivido y que viven

También son mis hermanos,

Y que todas las mujeres son mis amantes y hermanas,

Y que toda la creación es un canto de amor.

E ilimitadas son las hojas, muertas o cayendo en los campos,

Y las hormigas en las pequeñas cuevas dónde viven,

Y las costras mohosas en las viejas barandas,

Los montones de piedras, el malojillo, el toronjil, la yerbabuena.

Walt Whitman, Estados Unidos, 1819-1892

En El Desierto

No se mi edad. Nací en el desierto del Sahara en un campamento nómada, al norte de Mali. He sido el pastor de los asnos, cabras, camellos, corderos y vacas de mi padre. Los Tuareg pastoreamos en un espacio infinito y silencioso, moviéndonos de un lugar a otro según las estaciones. Me despierto con el sol y veo las cabras que nos dan leche y carne. Luego las llevo donde hay agua y hierba, al igual que mi padre y mi abuelo… En ese mundo no hay nada mas y soy feliz.

A los siete años puedes alejarte del campamento para aprender las cosas importantes: oler y saber lo que trae el aire, escuchar y conocer los diferentes sonidos, aguzar la vista y ver cada vez mas cosas, orientarte con el sol y las estrellas. Si te pierdes, dejarte llevar por el camello…

Allí todo es sencillo e importante. Hay pocas cosas, cada una tiene gran valor y ofrece su algo de felicidad. Cada contacto es valioso. Nos alegramos por el solo hecho de tocarnos, estar juntos, jugar… Allí nadie sueña con llegar a ser porque ya uno es.

Ahora estudio en la Universidad de Montpellier, Francia. Cuando vine vi correr la gente en el aeropuerto y me asusté. En el desierto solo corremos cuando viene una tormenta de arena. Observé carteles de chicas casi desnudas y pensé ¿Porqué esa falta de respeto hacia la mujer? Cuando vi las fuentes en las plazas sentí ganas de llorar. Allá el agua es tan preciosa… Aquí tienen de todo pero no les basta, pasan la vida quejándose, compitiendo, corriendo. En el desierto hay paz, nadie se queja, nadie quiere adelantar a nadie…

Añoro la leche de camella, el fuego de leña, caminar descalzo sobre la arena…y las estrellas, que vemos luminosas y cambiantes… Cada día antes de la puesta del sol baja el calor y el frío aun no ha llegado. Hombres y animales regresamos al campamento observando al sol que baja y a un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, naranja. Momentos mágicos… Entramos en la tienda y ponemos agua a hervir… Sentados en silencio oímos como hierve…Damos gracias a Dios y disfrutamos esa paz y ese té…

Conciencia de Amar

Lo que generalmente llamamos amor es una experiencia animal-sensual e inconciente. Si agregamos meditación la convertimos en una experiencia conciente de calidad superior y belleza palpable. Una vez conciente se convierte en una relación que funciona y beneficia.

Es mas, estar conciente de lo que es amar, transforma una relación entre dos personas en la unión de dos personas, apoyo y compañerismo verdadero.

Al comenzar a practicar meditación comenzamos a percibir a la otra persona, no como un ente aparte, sino como algo nuestro y a la vez libre. Eventualmente dejamos de ser una pareja y pasamos a ser amigos fieles y respetuosos, que además disfrutamos de una sublime relación sexual. Desaparecen los celos y comenzamos a vivir con libertad, con dicha, respeto mutuo y verdadero compartir.

Meditación es la esencia de una unión exitosa, en constante renovación y florecimiento…Osho

Poemas, aventura y disfrute.

Recuerdo momentos de la adolescencia cuando Oscar, un amigo que ya conocía libros importantes, me enseñaba poemas del Romancero Gitano de Federico García Lorca, y de Andrés Eloy Blanco. Desde entonces me encantaron y comencé a leerlos, aprenderlos de memoria y sentir que me subían el ánimo.

Durante los años de estudio y primeros trabajos continué aficionado a leer y escribir poemas, aunque no con frecuencia. Luego, cuando me fui a vivir a los Estados Unidos comencé a dedicarle mas tiempo a esa afición. Me compré un libro con muchos poemas de autores de habla inglesa y, con calma, los fui leyendo marcando los favoritos y constatando una vez mas como me sube el ánimo leerlos en voz alta o memorizarlos.

Descubrí algunos de varios poetas ingleses y americanos que me gustaron pero fueron Walt Whitman y Edgar Allan Poe, muy diferentes, los favoritos.

Con el tiempo aprendí varios de memoria para compartirlos en las frecuentes reuniones poéticas que ofrecen varios restaurantes, Iglesias y bibliotecas en Nueva York, lo cual me daba gran satisfacción….

Leer poemas en voz alta, varias veces, es comprenderlos mejor y disfrutarlos cada vez mas. Memorizarlos es una interesante aventura en la cual se van revelando sin cesar. Ambas prácticas terapias muy recomendables.

Caminando…

Desde hace varios años camino por un sendero en El Avila, la bella montaña al norte de Caracas.  Aunque lo hago en horas de trabajo para la mayoría casi siempre me encuentro con otras personas.
Al principio comencé por mirar a la gente en los ojos en señal de saludo, de reconocimiento de su persona, queriendo evitar hacerme el indiferente o despreciativo.  Pero me molestaba cuando alguien no me miraba y parecía ignorarme.
Luego decidí dar los buenos días y observé que algunos me respondían y otros no.  La actitud de estos últimos también me molestaba, y pensaba,  “que amargados, que acomplejados”…
Luego di lo buenos días con mas énfasis, como para obligarlos a contestar.  Casi todos me contestaban, y los que no lo hacían los seguía condenando de amargados, resentidos, etc…
Un día comencé a cuestionarme, “¿Porqué me molesto cuándo me ignoran… por qué…?  Bueno, la verdad es que me molesta que me ignoren, que no me tomen en cuenta…Pero en verdad ese es mi problema…es cuestión de ego, de rollo mental…  Y además, molestarme me hace sentir mal, me hace daño, y nada gano…No me voy a molestar mas.”
Después observé que algunos me miran a los ojos y con ese reconocimiento parecen considerar que es suficiente, que no es necesario abrir la boca para decir buenos días.  Que no hace falta abrir la boca para saludar a alguien.  Pienso que tal vez actúan así para evitar un gasto de energía innecesario…Quizás tienen razón.
Ahora solo miro a los ojos en señal de reconocimiento, contesto a los que me saludan y acepto a los que me ignoran.  Y de estos últimos pienso, “Bueno, tienen sus rollos, sus resentimientos, pobrecitos, ojala pudiera ayudarlos.”… Lo lamento por ellos, no han conocido lo que es el amor en general, ni el amor por ellos mismos, ni por los demás.
Vivir sin saber verdaderamente lo que es amar lo que nos ofrece cada día y especialmente a los demás (que son lo mas importante para nuestra relación vital),  es vivir a medias, es vivir en la confusión, es vivir sin disfrutar realmente de la vida.

Gratitud…

No hemos hecho ningún esfuerzo para formar parte de la existencia y sin embargo, si estamos concientes, observamos que recibimos frecuentes y numerosas manifestaciones de amor y generosidad por parte del mundo que nos rodea.  Es mas, cuando sentimos gratitud nuestras neurosis tienden a desaparecer, el cual es sin duda uno de los procesos energéticos mas beneficiosos
Creo que expresar gratitud es la mas valiosa oración; todas las demás han sido elaboradas por el hombre.  Su impacto energético es inmediato y liberador.  Mientras mas apreciamos todo lo que recibimos y mas gratitud experimentamos mejor y mas puros nos sentimos.  Al punto que nos olvidamos de nosotros mismos y como resultado, desaparecen las neurosis, que solo son producto de nuestro ego.
Cuando sentimos gratitud el ego-mente desaparece y su frecuente información negativa también (el nivel de negatividad depende del nivel de neurosis de cada quien).  Aun mas, cuando nos sentimos agradecidos y se disuelve la ego-mente, desaparece nuestra “personalidad” y surge nuestra individualidad.
Mientras mas entramos en este sentir de gratitud, mas dejamos de ser una parte de la existencia, y comenzar a formar parte conciente del “todo”. Dualidad y neurosis desaparecen y entramos a la dimensión del verdadero “Ser”… Osho

Esta Mañana…

Esta mañana, como casi siempre, me levanté a las 5:30 am., hice algo de yoga, tomé una ducha, y luego mi práctica diaria – oración y meditación con un fondo musical.  Práctica que no la dejo por nada, que me dispone super bien para aprovechar y disfrutar el día y que se ha convertido en un gran placer.  Hoy el fondo musical fueron arias y dúos de la opera La Fuerza del Destino, cantados por la extraordinaria Maria Callas en 1951, cuando su voz ya estaba en estupenda forma… Que placer, que maravilla oír esa música meditando.
Luego me vine al estar y, como de costumbre, estuve leyendo durante una hora, casi siempre en voz alta y muy lentamente, para de verdad comprender, disfrutar y registrar lo leído, y en los intervalos, a través de mi gran ventanal, disfruté de la maravillosa vista del Avila, bella montaña al norte de Caracas.  De lo leído me encantó un poema de Emily Dickinson, la poetisa mas famosa de los Estados Unidos, que he traducido así:

Al Cielo imaginario no lo puedo alcanzar,
La manzana en lo alto del árbol no la puedo alcanzar,
Es cielo para mi.

El color en las nubes que pasan,
El espacio de hierba sombreado
Detrás de la colina junto a la vieja casa,
El Paraíso son.

A veces la mente nos estresa…

Hace pocos días iba en mi automóvil a sacar el pasaporte a una oficina lejana a la cual no deseaba ir porque temía el tráfico que seguramente iba a encontrar, y porque me imaginaba la larga cola y todo el tiempo que iba a estar en esa oficina…Y así, preocupado y malhumorado continuaba mi camino…  Me molestaba pensar que ahora cualquier trámite en cualquier oficina pública en este país fuera tan complicado y  tedioso.  Me molestaba pensar que me viera obligado a hacer esto.  Pensaba que mas vale que lo hiciera ahora porque uno nunca sabe lo que puede suceder con los asuntos públicos en este país.
De repente mire al cielo azul y despejado, sin una nube, bello y luminoso, y me di cuenta de lo afortunado que soy de estar vivo y de vivir lo que estoy viviendo.  Una vida mucho mas conciente y mejor que la que viven la gran mayoría de los demás seres humanos…Y en ese momento de comprensión volví a mirar al cielo y a la vegetación maravillosa que iba pasando en mi camino…Hasta entonces no había disfrutado de toda esa belleza, ocupado como estaba con el dialogo mental de quejas y lamentaciones al que me encontraba sometido.
Recordando lo positivo que es respirar concientemente y con gusto, hice una profunda respiración que me llenó de bienestar y gratitud.  Gratitud por estar vivo rodeado de tanta belleza natural, gratitud por observar las aves que pasaban no muy lejos, gratitud por todos los regalos que me ofrece la vida a diario… Así, todas las quejas y lamentaciones desaparecieron y me sentí lleno de bienestar y gratitud.  Me reí de lo tonto que soy al dejarme enrollar y estresar por la mente.
Porque la verdad es que esa mente, si se lo permitimos, nos atormenta sin cesar.  Gracias a Dios que existen sencillas actividades que podemos practicar para superar esa voz mental descontrolada.  Con lamentarme y quejarme solo pasar malos ratos…
Y les cuento que no encontré nada de tráfico y que me apenas me tomó media hora hacer los trámites….esa mente….
Una vez mas me reí de lo tonto que puedo ser.