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Palabras de un Cirujano

Palabras de un cirujano general, especialista en el aparato digestivo, con 25 años de práctica en el Hospital de Madrid:

He aprendido que debemos ejercitar y desarrollar la flexibilidad y la tolerancia. Se puede ser firme pero flexible y amable con las personas. Así responden mejor a cualquier tratamiento o sugerencia.

He aprendido que la intuición auténtica y profunda nos es revelada, y luego de vislumbrarla es registrada por el cerebro-mente, que mediante pensamientos nos la va presentando con claridad.

Hasta ahora lo decían los iluminados, los meditadores y los sabios. Ahora también lo dice la ciencia: son nuestros pensamientos ya ordenados e iniciados por nuestro Espíritu, los que en gran medida han creado y crean continuamente nuestro mundo.

Hoy sabemos que la confianza en uno mismo, “el entusiasmo y la ilusión” tienen la capacidad de favorecer las funciones superiores del cerebro.

La zona prefrontal del cerebro, el lugar donde tiene lugar el pensamiento más avanzado, donde se inventa nuestro futuro, donde valoramos alternativas y estrategias para solucionar los problemas y tomar decisiones, está tremendamente influída por el sistema límbico, que es nuestro cerebro emocional-intuitivo.

Por eso, lo que el “corazón” (Espíritu) nos revela, la mente lo traduce a pensamientos. Por lo cual debemos entrenar esa mente mediante meditación para mantenerla bien receptiva a la comunicación que viene del Espíritu.

Puedo atestiguar que una persona ilusionada, comprometida y que confía en sí misma puede lograr mucho más de lo que cabría imaginarse, gracias al impulso que continuamente nos llega del Espíritu.

Manten tu Cerebro Joven

En su manual “Tu Cerebro Más Joven”, Tony Buzan pone como ejemplo de longevidad intelectual una comunidad de monjas en Minnesota (EE UU) llamada Mankato.

Esto ha interesado a los investigadores del envejecimiento cerebral ya que muchas de estas mujeres superan los 90 años y hay una cuantas centenarias con una asombrosa agilidad mental.

Una monja de esta comunidad fue portada de la revista Life porque impartió clases hasta los 97 años. Otra hermana se jubiló de su trabajo a los 99 años.

Un profesor de la Universidad de Kentucky investigó por qué entre estas mujeres hay un índice de demencia senil y otras enfermedades mentales muy inferior a la media. La respuesta es que las monjas de Mankato hacen todo lo posible para mantener la mente ocupada en su vida diaria.

Compiten en concursos, resuelven pasatiempos y mantienen debates, escriben en sus publicaciones, dirigen seminarios y dan clases. Sin duda el estímulo diario revitaliza los conectores del cerebro, que tienden a atrofiarse con la edad, haciendo que se ramifiquen y creen nuevos vínculos.

Estudiosos del cerebro humano han demostrado que la red neuronal nunca es la misma, ya que dependiendo de nuestra actividad fortalecemos unas conexiones a la vez que debilitamos otras. Cada experiencia enciende su propio patrón de neuronas, por lo que el mapa cerebral se estimula y evoluciona sin cesar o lo contrario.

Conclusión: puesto que el buen estado de los circuitos del cerebro depende de lo que hacemos con él, podemos evitar la pérdida de facultades mentales estimulando nuestra materia gris con retos y practicas de calidad.

El Odio

El odio es contrario al amor, los que sienten odio no pueden sentir amor.  El odio genera aversión, destrucción y autodestrucción.  El que odia se odia a si mismo (el es otro mas de esa humanidad que odia).  El que se quiere, comprende, tolera y es incapaz de odiar.  El odio atenta contra la posibilidad del diálogo y el entendimiento que han progresado durante siglos de evolución gracias a un mayor conocimiento del ser humano y a la terrible experiencia de las guerras.

El surgimiento de organismos internacionales promueve comprensión, respeto y ayuda. Repudia el odio. Otra evidencia de evolución y cultura entre los pueblos aunque aun no tengan suficiente poder de persuasión porque el nivel de conciencia de los líderes no ha evolucionado lo suficiente como para apoyar lo justo, lo que llevaría a un mundo de comprensión y tolerancia.  Aun predominan los intereses económicos sobre los derechos humanos: un error porque mientras mejor están los pueblos mejor está la economía.

Los organismos internacionales deben apoyar con firmeza las democracias: la forma de gobierno que ha surgido de la evolución natural de los pueblos y la que les ha dado mayor bienestar; la que mejor apoya los derechos humanos y como resultado logra mas prosperidad.  Pero los gobiernos envenenados por ideologías políticas promueven odio y miseria, y deben ser sancionados firmemente por los gobiernos mas conscientes.

Sigmund Freud, precursor del psicoanálisis, define el odio como un estado de desequilibrio mental que desea destruir lo que cree ser la fuente de su infelicidad y que ocurre en individuos que en su niñez no recibieron suficiente amor, fueron ignorados y rechazados. Entre las enfermedades el odio es la peor por que aleja la voz del Espíritu y la compresión del mundo.  Nos hace sentir víctimas y tener una aversión enfermiza hacia lo que odiamos.  Nos hace sufrir una ira irracional y un malestar constante. Es un sentimiento destructivo que atenta contra la salud física y mental.  Pero puede curarse mediante psicoanálisis.

En las relaciones personales y colectivas el odio es un veneno que impide la comunicación y la convivencia.  En una situación de poder el que odia cree tener la razón e imponerse a como de lugar.  No siente consideración ni respeto ofuscado por pensamientos de agresividad. Vive fuera de la realidad del amor, infeliz, aislado y estresado, aunque a veces no lo parezca

A veces la mente nos estresa…

Hace pocos días iba en mi automóvil a sacar el pasaporte a una oficina lejana a la cual no deseaba ir porque temía el tráfico que seguramente iba a encontrar, y porque me imaginaba la larga cola y todo el tiempo que iba a estar en esa oficina…Y así, preocupado y malhumorado continuaba mi camino…  Me molestaba pensar que ahora cualquier trámite en cualquier oficina pública en este país fuera tan complicado y  tedioso.  Me molestaba pensar que me viera obligado a hacer esto.  Pensaba que mas vale que lo hiciera ahora porque uno nunca sabe lo que puede suceder con los asuntos públicos en este país.
De repente mire al cielo azul y despejado, sin una nube, bello y luminoso, y me di cuenta de lo afortunado que soy de estar vivo y de vivir lo que estoy viviendo.  Una vida mucho mas conciente y mejor que la que viven la gran mayoría de los demás seres humanos…Y en ese momento de comprensión volví a mirar al cielo y a la vegetación maravillosa que iba pasando en mi camino…Hasta entonces no había disfrutado de toda esa belleza, ocupado como estaba con el dialogo mental de quejas y lamentaciones al que me encontraba sometido.
Recordando lo positivo que es respirar concientemente y con gusto, hice una profunda respiración que me llenó de bienestar y gratitud.  Gratitud por estar vivo rodeado de tanta belleza natural, gratitud por observar las aves que pasaban no muy lejos, gratitud por todos los regalos que me ofrece la vida a diario… Así, todas las quejas y lamentaciones desaparecieron y me sentí lleno de bienestar y gratitud.  Me reí de lo tonto que soy al dejarme enrollar y estresar por la mente.
Porque la verdad es que esa mente, si se lo permitimos, nos atormenta sin cesar.  Gracias a Dios que existen sencillas actividades que podemos practicar para superar esa voz mental descontrolada.  Con lamentarme y quejarme solo pasar malos ratos…
Y les cuento que no encontré nada de tráfico y que me apenas me tomó media hora hacer los trámites….esa mente….
Una vez mas me reí de lo tonto que puedo ser.