Todos tenemos dentro un Espíritu-Energía, poderosa fuente de amor, claridad, creatividad, disfrute, equilibrio, poder, etc. Poderosa fuente de Energía que nos llena de vida, que todo el tiempo nos está guiando, y que nos lleva a evolucionar hacia mejores niveles de bienestar y conciencia.
Mientras mas estamos en contacto con esa fuerza interior mas aprovechamos todo lo que ofrece y mas nos acercamos a nuestro estado natural de armonía y claridad. Como resultado vamos pensando, hablando y haciéndolo todo mejor y naturalmente, alcanzando mayor bienestar.
Para evolucionar al ritmo natural y lograr el máximo bienestar posible es esencial establecer un contacto efectivo con nuestro Espíritu. Para lograr ese contacto es necesario tener el cuerpo y la mente saludables. Con un cuerpo malsano o una mente confundida, llena de información negativa, no podemos establecer un contacto efectivo con esa excelente fuente de inspiración, no podemos seguir esa orientación natural.
Los grandes maestros, tales como Moisés, Krishna, Buda, Jesús y Mahoma, han estado enseñando justamente eso: la existencia de ese Espíritu Divino dentro de nosotros y las actividades que debemos practicar para sanar nuestro cuerpo y mente y establecer un buen contacto con El. Sin conocer esto y sin practicar las actividades apropiadas también evolucionamos, pero no concientemente, ni a un ritmo natural constante, efectivo.
Solo mediante una práctica diaria de actividades para mantener un buen contacto con nuestro Espíritu podemos evolucionar efectivamente hacia el principal propósito de la vida: lograr suficiente bienestar Espiritual y material para poder disfrutarla y contribuir a mejorar el mundo en que vivimos, y llegar a ser nosotros mismos, los seres humanos auténticos, creativos y equilibrados que fuimos creados para ser.
Para lograr ese propósito las actividades básicas que nos han enseñado son oración espontánea, meditación, nutricion apropiada y ejercicio.

