En estos días de celebraciones, conmemoraciones y rituales importantes de la religión católica nuevamente me pongo a pensar en la influencia positiva y negativa que han tenido y tienen las religiones en el mundo.
Creo que todos tenemos dentro de nosotros un Espíritu-Energía conectado con el gran Espíritu-Energía Universal que está en todas partes, creando y manteniendo la vida y su evolución. Y ese Espíritu debe ser tomado en cuenta y de alguna forma alimentado para que podamos sentirnos en paz. Y para eso desde la antigüedad el ser humano a creado las religiones.
Sin embargo, como esa necesidad es tan fuerte es susceptible de ser aprovechada para otros fines ajenos a su propósito esencial. Y eso es lo que ha sucedido desde hace siglos hasta nuestros días causando graves prejuicios.
Las religiones han llenado para muchos un vació espiritual pero sus líderes también se han aprovechado de ese vacío para lograr fines esencialmente materiales y no espirituales.
Aun cuando es absolutamente natural y evidente que hay un solo Dios, todas afirman que su Dios es el que tiene la Verdad y la Razón. Y ese concepto que separa la humanidad en sectores religiosos es tal vez lo que mas ha perjudicado al mundo, causando fuerte separación, agresividad y guerras desde hace milenios.
Si queremos mejorar al mundo debemos comprender y aceptar, que hay un solo Dios y muchas religiones imperfectas, con aspectos positivos y negativos. Debemos comprender y aceptar que todos somos hermanos creados por el mismo Dios-Energía, con las mismas necesidades espirituales y materiales. Comprender que judíos, cristianos y musulmanes somos hermanos creados por el mismo Dios y que todos los conceptos que nos separan deben desaparecer.

