Cortada por la mitad y viéndo su cara circular podemos imaginarnos la pupila, el iris y las lineas centradas como rayos de sol que vemos en el ojo humano. Investigaciones científicas recientes confirman que la zanahoria opitimiza el flujo de la sangre hacia los ojos beneficiando su funcionamiento.
Es un alimento excelente desde el punto de vista nutricional gracias a su contenido en vitaminas y minerales. El agua es el componente más abundante, seguido de los hidratos de carbono (carbohidratos), los cuales aportan energía. Por ser una raíz absorbe bien los nutrientes del suelo y su alto contenido en fibra regula el proceso digestivo. Aporta alrededor de 40 calorías por cada 100 gramos.
Su característico color naranja se debe a la presencia de carotenos, entre ellos el beta-caroteno o pro-vitamina A. Un compuesto antioxidante que se transforma en vitamina A una vez que entra en el organismo y que solo se encuentra en iguales cantidades en la espinaca. También es fuente de vitamina E y de vitaminas del grupo B como los folatos y la vitamina B3 o niacina.
La deficiencia de vitamina A nos dificulta ver bien por la noche porque el nervio óptico se nutre de esta vitamina y una proteína llamada “opsina”, que siempre se ha relacionado con el mejoramiento de la visión. El organismo humano necesita unos 2 miligramos diarios de vitamina A y la zanahoria contiene entre 4 y 10 mg. por cada 100 gramos.
Por ser rica en carotenos la zanahoria aumenta la producción de melanina, el pigmento que da color a la piel, la protege de las radiaciones solares, la mantiene hidratada y le proporciona un tono bronceado. Comer zanahoria unos días antes de tomar el sol ayuda a proteger la epidermis.
Gracias a que los betacarotenos también neutralizan los radicales libres – unas moléculas reactivas con una alta carga energética que dañan las membranas de las células y el material genético que contienen – también funciona como un eficaz antioxidante que previene los efectos negativos de la edad y los procesos degeneratiavos de la piel.
En cuanto a los minerales, destaca el aporte de potasio y algo de fósforo y magnesio. Posee también hierro y calcio en niveles considerables.
En la Antigüedad Clásica, Grecia y Roma, ya se conocían las propiedades de la zanahoria respecto a la vista humana. Como anécdota, en la II Guerra Mundial los ingleses difundieron el rumor de que sus aviadores veían por la noche gracias al consumo de zanahorias. Esto sirvió para ocultar a los alemanes el descubrimiento del radar.

