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El Monstruo que nos agobia

(Mi artículo en El Universal, Caracas, el sábado 22)

Hace poco una encuesta bien realizada reveló que la mayoría de los venezolanos están mas preocupados por su situación económica que por la inseguridad. Mas preocupados porque constantemente están subiendo los precios de todo. Especialmente de los alimentos y medicinas, productos de primera necesidad.

La inseguridad preocupa pero es algo que puede o no suceder. Pero el aumento de los precios, la inflación que nos agobia, es una angustia diaria, una angustia que nos invade el presente y el futuro. Vemos que el dinero nos alcanza cada vez menos y que será cada vez peor. Una situación que seguirá empeorando mientras el gobierno continúe imitando ideologías económicas nefastas que destruyen las empresas, el trabajo y la producción, y que disparan la inflación.

Es imposible vivir progresando si no hay empresas compitiendo para producir a bajos precios los bienes que todos necesitamos. Solo así se puede evitar la tremenda inflación; el monstruo que nos agobia.

Desde hace siglos se sabe que el capitalismo – utilizar dinero para promover empresas y trabajos – es la única forma de estimular la iniciativa para crear, trabajar y prosperar. La única forma que nos permite vivir con dignidad porque nuestra estabilidad y progreso dependen de nosotros y no de un Estado ante el cual tenemos que doblegarnos para subsistir. La motivación también depende del derecho a la propiedad al que todo ser humano aspira para lograr estabilidad y paz mental.

El capitalismo a nivel mundial está pasando por una crisis debido a los excesos cometidos por algunos gobiernos y algunos individuos. Pero las causas de la crisis van a corregirse pronto, la humanidad no va a detenerse hasta lograrlo.

Sin duda la situación económica es lo mas importante para todos en todas partes. De eso depende la vida.

El Monstruo que nos agobia

Hace poco una encuesta bien realizada reveló que la mayoría de los venezolanos están mas preocupados por su situación económica que por la inseguridad. Mas preocupados porque constantemente están subiendo los precios de todo y especialmente de los alimentos y las medicinas. Cada vez pueden adquirir menos alimentos y menos variados que les permita balancear su nutrición.

La inseguridad angustia pero es algo aleatorio que puede o no suceder. Pero el aumento de los precios, la inflación que nos agobia es una angustia diaria, una angustia que nos invade el presente y el futuro. Sabemos que el dinero de que disponemos nos alcanza cada vez menos y que eso irá en aumento. Una situación que parece perpetuarse mientras la política económica del gobierno siga como hasta ahora.

Sabemos que los responsables de tan negativa situación son los dirigentes de los pocos gobiernos empeñados en imitar ideologías económicas fracasadas que destruyen las empresas y la producción y disparan la inflación.

El capitalismo a nivel mundial está pasando por una crisis solo debido a los excesos cometidos por algunos gobiernos y algunos ciudadanos. Pero las causas de esta crisis sin duda alguna van a corregirse porque la humanidad no va a detenerse.

Es imposible vivir progresando si no hay empresas que requieran trabajos para producir los bienes que todos necesitamos. Solo la producción y la competencia pueden bajar los precios y evitar la inflación; el monstruo que nos agobia.

Autoestima

Uno de los problemas que han surgido con más fuerza en las últimas décadas es el de la baja autoestima que tantos sufren, especialmente en el mundo occidental. Se define la estima como “la consideración o el aprecio que se hace de una persona por sus cualidades y logros”. Autoestima es la valoración que hacemos de nosotros mismos. Baja autoestima es no creer en uno mismo, no querernos lo suficiente, sentirnos menos que otros.

Psicólogos y sociólogos afirman que las circunstancias materiales y culturales que hoy vivimos son uno de los factores principales que generan baja autoestima. Las parejas y las familias se separan con frecuencia, las religiones generan confusión y culpabilidad. El trabajo – fuente de estima y seguridad – o no lo encontramos o es por debajo de nuestra capacidad. Los modelos de vida que nos presentan los medios de comunicación causan comparaciones negativas. Las relaciones sociales, debido a los cambios de trabajo a diferentes localidades o a migraciones, tienden a deteriorase y dificultarse.

Como resultado se manifiestan una serie de autoevaluaciones negativas que el individuo muestra en su comportamiento y lenguaje: “No sirvo para esto”, “No puedo hacerlo”, “No me gusto”, “No me quiero”, “Nunca me va a pasar nada bueno”. Estos pensamientos, incluso aunque no se verbalicen y permanezcan como diálogo interno, se van convirtiendo en un hábito muy negativo y difícil de superar.

El origen de esta negatividad en muchos casos está en la infancia. Se calcula que en los primeros años de vida un niño escucha cerca de 500.000 “NO”, y 300.000 frases como: “Eres un niño malo”, “No sirves para nada”, “Eres un cochino”, “Si te portas mal no te voy a querer”, “No hagas eso”, “No me fastidies”, etc. Estas expresiones son una fuente de inseguridad y rechazo que permanecen en nuestra mente y que afloran en la vida cuando las circunstancias son adversas.

Surgen entonces la depresión, la falta de fe y de esperanza, la impotencia. El individuo se rinde y se considera merecedor de todo lo malo. Está expresando una falta de amor y seguridad hacia sí mismo inculcada en su infancia.

Los patrones de pensamiento frecuentes nos hacen ser lo que creemos que somos, nos hacen llegar hasta donde creemos que podemos llegar y nos hacen hacer menos de lo que podemos. Los que sufren de poca estima tienen cientos de pensamientos negativos al día, y si fuéramos conscientes de ello podríamos corregir el problema.

Hay varios métodos y prácticas que pueden ayudarnos a superar y erradicar esos pensamientos para mejorar nuestra vida. Yo recomiendo la oración espontánea, la meditación, la buena nutrición y el ejercicio. Y si se puede, algunas sesiones con un buen psicólogo. Consciencia y respiración.

El Estrés y las Ciudades

Los que viven en ciudades tienden a estar mas estresados y mas expuestos a problemas de cambios de humor y enfermedades psicoticas como la esquizofrenia que los que viven en áreas rurales o suburbanas. Actualmente investigadores han descubierto algunos cambios en la actividad del cerebro que podrían estar muy relacionados con estos hechos.

Un estudio resultado de investigaciones internacionales publicado en la revista Nature afirma que los que viven o crecieron en ciudades muestran diferencias en la actividad de especificas regiones del cerebro con los que viven en areas rurales o suburbanas.

Por ejemplo, los que viven en ciudades muestran mayor activación de la amígdala, la región del cerebro que regula las emociones tales como la ansiedad y el miedo. La amígdala – un conjunto de núcleos de neuronas – es activada en situaciones estresantes o amenazantes, y la información sugiere que los que viven en ciudades están mas expuestos y son mas sensibles a una repentina reacción de este órgano.

Los investigadores consideran que los aspectos sociales de la vida urbana – vivir e interactuar con mucha gente, y como consecuencia sentir mas ansiedad, miedo y amenazas – mas que otros factores como la contaminación y el ruido, estimulan excesivas reacciones cerebrales en los habitantes de las areas urbanas.

Mas aun, personas que han vivido durante años en areas urbanas siempre han estado muy alertas y estresadas, lo cual indica que el nivel de angustia en las ciudades es constante y no fácil de adaptarse.

El estudio concluye que si vivimos en ciudades debemos balancear los períodos de gran actividad con periódos de descanso y diversión, evitar el transporte público en lo posible y caminar mas.

Destruyen Selva Amazónica

El Gobierno de la presidenta Dilma Rousseff ha sido tomado por sorpresa tras la constatación, a través de satélites, de que en los últimos meses la selva amazónica ha sufrido un aumento de la deforestación de la Amazonia en un 27%, en relación con el mismo periodo del año pasado.

La deforestación de la selva en los últimos nueve meses ha sido de 1.848 kilómetros cuadrados. Tanto los ambientalistas como miembros del Gobierno piensan que ese aumento sorprendente pueda deberse a la posible aprobación en los próximos días del nuevo Código Forestal, que lleva años de indecisión por la polémica entre ecologistas, terratenientes e industriales. El nuevo código prevé, en efecto, una amplia amnistía para los que, años atrás, habían destruido parte de ese santuario mundial y reserva natural del planeta, para comercializar su madera preciosa y sus minerales o para la siembra de soja y pastos para el ganado. Arrasando hasta el momento con un 20% de la Selva Amazónica.

El Gobierno ha reaccionado inmediatamente, preocupado no solo por el hecho del aumento considerable e inesperado de la destrucción de la selva, si no también por la mala imagen internacional que podría suponer para Rousseff. La presidenta fue acusada en el pasado de ser poco sensible a los temas ambientales.

Rousseff ha convocado un gabinete de crisis y ha dado una orden tajante: sofocar inmediatamente la destrucción ilegal de la selva, para lo que ha convocado incluso al Ejército. “La determinación de mi Gobierno es impedir con todos los medios a nuestra disposición la destrucción de la Amazonia. Inclusive utilizaremos al Ejército. “Todo el Gobierno federal va a estar concentrado en el combate contra el crimen ambiental” ha afirmado Izabella Teoxeira, ministra de Medio Ambiente.

El Gobierno ha defendido que no es cierto que se haya desinteresado del medio ambiente durante los mandatos de Lula da Silva y de su sucesora Rousseff, ya que mientras en 2003 el índice de destrucción de la selva había sido de 24.000 kilómetros cuadrados, en 2006 había descendido a 6.000 kilómetros cuadrados.

Los ambientalistas siguen defendiendo que los gobiernos no deberían sentirse satisfechos hasta que el índice de deforestación de una zona que ofrece, entre otras cosas, el 24% del agua potable del mundo, sea cero, y que no basta con que cada año “se destruya menos”. Lo que el Gobierno tiene que conseguir es “que se deje por completo de destruir la Amazonia”, ha afirmado Greenpeace.

(Reproducido del diario El País, España)

Si quieren saber mas leánse la interesante y preocupante novela “La Conjura de la Selva”, basada en la vida real y escrita por Heinz G. Kondalik.

Religiones ¿Guerra o Paz?

Estamos viviendo un mundo lleno de conflictos económicos, políticos, sociales, religiosos y ecológicos que en muchos casos llevan a enfrentamientos armados y que aumentarán a medida que aumenta la población. Un mundo donde la producción de armamentos es una de las principales industrias, donde la guerra y el terrorismo son recurso constante de unos contra otros, y donde el desprecio por la vida humana y por el medio ambiente es evidente. Estos hechos reflejan el estado de confusión y desarmonía en que nos encontramos gran parte de los seres humanos y muchos de los líderes religiosos y políticos.

Creo que las grandes religiones son las principales responsables de estos graves conflictos. Las enseñanzas religiosas son las mas influyentes en la evolución y la relaciones sociales de la humanidad. Sus conceptos y dogmas son los que principalmente determinan el comportamiento y la cultura de los individuos y los pueblos. La función de las religiones es promover armonía y bienestar a través de sus conceptos y prácticas, pero esto no ha estado ocurriendo desde hace siglos. Luego, es evidente que las religiones no han cumplido ni están cumpliendo con su razón de ser.

Considero que las religiones a la vez que enseñan conceptos y prácticas positivos también enseñan conceptos y prácticas negativos. Conceptos negativos y fantasiosos que se nos exige creer como dogmas de fe (fe ciega) y que se arraigan en nuestra mente creando convicciones equivocadas. Sin embargo, estos conceptos negativos no son aceptados por nuestro real sentir o intuición natural (Espíritu) y como resultado nos producen angustia y confusión; promueven una lucha entre nuestra mente que los tiene registrados y nuestro Espíritu que los rechaza. Esta confusión y convicciones equivocadas las compartimos con el mundo exterior a través de nuestras palabras y acciones, generando separación, agresividad, conflicto y miseria.

Salud y Ambiente en Venezuela

¿Que es lo esencial para disfrutar del bienestar mas básico? Indudablemente que la salud. Pero hoy sabemos que no solo se trata de salud física sino también de salud mental que quizás es la mas importante, porque sin una mente equilibrada y tranquila difícilmente podemos estar bien físicamente.

Para tener salud mental es esencial mantener nuestro Espíritu en paz, una situación económica estable y un ambiente favorable. A través de los siglos los maestros han enseñado que hay varios métodos para satisfacer el Espíritu, entre los que destacan oración y meditación, pero tambén el ambiente en que vivimos. Para tener seguridad económica y un ambiente favorable es necesario vivir en un país donde haya una verdadera democracia.

Es evidente que los países que tienen verdaderas democracias son los que han logrado mayor bienestar y prosperidad para las mayorías. Creo que esta realidad es la mejor que podemos invocar cuando hablamos de política y queremos demostrar la superioridad de las democracias. ¿Es que acaso los líderes del “Socialismo” no se dan cuenta de un hecho tan evidente? ¿Es que acaso no se trata de ofrecer lo mismo a los venezolanos?

La mayoría de los venezolanos no queremos un régimen que promueve angustia y miseria. ¿Con que derecho quieren imponerlo a la fuerza sin respetar la voluntad del soberano? ¿Es que no comprenden que el libre mercado y el comercio es lo que ha promovido la evolución positiva de la humanidad? Sin libre mercado y comercio volvemos a la edad de piedra. ¿Es a eso a lo que quieren llevarnos? ¿Por qué combatir la creatividad y el trabajo digno, ambos inherentes al ser humano? ¿Por qué tantos controles que causan ruina y miseria? ¿Es que no les basta con observar lo sucedido durante el Siglo 20? ¿Por qué insisten en vivir en la luna?

¿Es que no se han cuenta de que todos somos creados por el mismo Creador con los mismos derechos y deberes y de que el odio promueve miseria? ¿Por qué no comprender que todos los gobiernos e individuos cometen errores y que solo la evolución natural mejora la condición humana? Solo con diálogo y comprensión entre individuos y gobiernos podemos lograr un mundo mejor. Están a tiempo de rectificar y ganarse el respeto y aprecio de todos. Sin democracia no puede haber bienestar o un ambiente favorable para la salud para nadie; unos pagan el daño que hacen, otros lo sufren.

(Publicado en El Universal, Caracas)

Dogmas Fantasiosos-Negativos

En el Siglo 21 continuamos haciéndonos daño. Los conflictos en el Medio Oriente y el terrorismo, las viejas dictaduras “socialistas” y las nuevas en Latino América, especialistas en oprimir y crear miseria, son muestra evidente del daño que nos hacemos y de que nuestro nivel de consciencia no ha evolucionado lo suficiente.

La base del nivel de consciencia y por lo tanto del comportamiento de los pueblos son las religiones. Considero que varios de sus conceptos y dogmas son fantasiosos y negativos y que desde hace siglos nos mantienen fuera de la realidad, causando conflictos y separación.

Judaísmo, Cristianismo e Islam son principalmente responsables porque sus dogmas son especialmente fantasiosos y radicales. Y no solo causan separación entre los pueblos sino que, peor aun, causan separación entre los individuos y su Espíritu.

El concepto mas negativo es el de que Dios está fuera de nosotros vigilándonos y condenándonos. Cuando la realidad es que Dios-Energía está dentro de nosotros y que nuestro Espíritu – una poderosa fuente de amor, bienestar, creatividad, energía, poder, etc. – que está a nuestro servicio y guiándonos todo el tiempo, es parte de Dios.

Si Dios está fuera de nosotros no podemos estar conscientes ni confiar en la voz de nuestro Espíritu. Así, vivimos en conflicto tratando de decidir entre la Verdad que surge del Espíritu y la que surge de los dogmas religiosos con los cuales nos han indoctrinado y fijado en la mente. Esta constante separación interna y lucha nos confunde, nos hace dudar y desconfiar de nosotros mismos y de los demás, y para sentirnos mas seguros nos lleva a darle demasiado importancia a lo material. Todo esto nos lleva a crear desarmonía y problemas que tienen su precio: las acciones negativas causan reacciones negativas.

Estas religiones también promueven separación entre los pueblos al sostener que su Dios es el verdadero. Llevado al extremo por el Cristianismo que afirma que Jesús, un ser humano, es Dios, y por el Islam que asegura Mahoma es el verdadero profeta de Dios y que los demás somos infieles.

La verdad es que todos somos hermanos creados por el mismo Dios-Energía-Creadora, pero desde hace siglos vivimos separados, con frecuencia a muerte, por dogmas fantasiosos. La mayoría de los líderes religiosos continúan fuera de la realidad imponiéndolos y causando problemas.

Si queremos mejorar el mundo en que vivimos se necesitamos profundas reformas religiosas.

La Mente del Mono

Cuando conocí a Pedro sentí que no nos entendíamos. Había venido para tratarse un cáncer metastático de próstata que se había pasado a la columna vertebral. Hablaba tanto que me era difícil preguntarle algo. Comprendí que tenía problemas para centrase, saltaba de un tema a otro con rapidez. Me contaba acerca de su vida como productor de cine y parecía tener el mismo desorden.

En vez de hablarme de su cáncer me hablaba de informática para reducir el estrés. Gracias a su teléfono Blackberry estaba “super-conectado” y podía trabajar en “cualquier parte”. Le gustaba recibir llamadas y correos y hacer creer que estaba en su oficina estando en su casa. Me decía que podía jugar ajedrez con su hijo mientras leía los mensajes y atendía las llamadas. Me daba la impresión de que no estaba en ninguna parte.

En verdad no estaba ni con las llamadas, ni con el correo, ni con su hijo, ni en su oficina, ni en su casa. No centraba su atención en nada debido a esa efervescente actividad. Parecía estar siempre en ese estado mental de “tierra de nadie” en que todos caemos a veces, unos mas que otros. Ese estado en que nuestros pensamientos saltan todo el tiempo de un lugar a otro sin detenerse nunca: “la mente del mono”.

Hablé sobre Pedro con un amigo psiquiatra y me dijo medio en broma: “para comenzar debería pasarse dos semanas solo en el desierto aprendiendo a centrarse. Sino no podrá mejorar”. Y luego me dijo en serio: “la meditación puede ayudarlo”.

Las Religiones

Estamos viviendo un mundo lleno de conflictos religiosos, políticos, económicos, sociales y ecológicos que con frecuencia llevan a enfrentamientos armados y aumentan a medida que aumenta la población. Un mundo donde la producción de armamentos es una de las principales industrias, donde la guerra y el terrorismo son comunes y donde el desprecio por la vida humana y el medio ambiente es alarmante. Estos hechos reflejan el estado de confusión y desarmonía de la humanidad y de muchos líderes religiosos y políticos.

Considerando el origen de estos graves conflictos creemos que las grandes religiones son las principales responsables ya que sus conceptos y prácticas son los que principalmente determinan el comportamiento y la cultura de los individuos y los pueblos.  La función de las religiones es promover armonía y bienestar pero no lo han estado haciendo desde hace siglos. No han estado cumpliendo con su razón de ser.

Quizás porque las religiones a la vez que enseñan conceptos y prácticas positivos también los enseñan negativos.  Conceptos negativos y fantasiosos que se nos exige creer como dogmas de fe (fe ciega) y que se registran en nuestra mente creando convicciones equivocadas.  Pero estos conceptos negativos no son aceptados por nuestra intuición natural y como resultado nos producen angustia y confusión porque nuestra mente los cree y nuestro Espíritu los rechaza.  Esta confusión y convicciones equivocadas las compartimos con el mundo exterior a través de nuestras palabras y acciones, generando separación, agresividad, conflicto y miseria.

Las enseñanzas religiosas son las mas influyentes en la evolución individual y el bienestar de los seres humanos, pero en parte son equivocadas.