a) El Azúcar deteriora las células. Sustitutos como NutraSweet, Equal, etc. están hechos con Aspartame, un ingrediente también dañino. Mejores substitutos son la fructuosa y la miel de abejas. La sal comercial contiene químicos, es preferible comer la sal marina.
b) La leche entera produce mucosa en todo el cuerpo, especialmente en el tracto gasto-intestinal. El cáncer se alimenta de mucosa. Sugerimos reducir la leche y los quesos grasosos.
c) Las células cancerígenas prosperan en ambientes ácidos. La carne de res es alta en ácido. Es mejor comer pescado, pollo o cerdo, con moderación. Todos están algo contaminados.
d) Una dieta de 80% de frutas y vegetales frescos, granola, nueces, lentejas, etc., ayuda a poner el organismo en un ambiente alcalino favorable. Además, el jugo de vegetales frescos, las frutas y los vegetales crudos proveen enzimas vivas que son rápidamente absorbidas y pueden alcanzar niveles celulares en 15 minutos, y que nutren y aumentan el crecimiento celular. Las enzimas se destruyen a temperaturas de 40 grados centígrados, es decir, apenas se cocinan.
e) Sugerimos reducir el café y el chocolate por su alto contenido en cafeína. El té verde es preferible y tiene propiedades anticancerígenos. Igualmente, tomar agua hervida o filtrada; el agua que nos llega contiene tóxicos y altos niveles de metal.
f) La proteína en la carne es difícil de digerir y requiere muchas enzimas digestivas. La carne sin digerir y además sin fibra permanece en el intestino convirtiéndose en residuos tóxicos.
g) Las células cancerígenas están cubiertas por proteínas resistentes. Comiendo frutas y vegetales crudos obtenemos enzimas, vitaminas y minerales que atacan esas paredes y contribuyen a que el organismo produzca elementos anticancerígenos.

